domingo, 13 de marzo de 2016

OLVIDOS OLVIDADIZOS...


Dicen que la memoria es muy frágil, sin embargo hay ocasiones en que nuestra fiel y controvertida memoria se pone "power" haciendo méritos para lucirse y entonces tenemos lo que se dice una "memoria de elefante". Hace unos días me tocó pasar un momento muy desagradable cuando me disponía a entrar a la ducha en el gimnasio, lo cual me hizo pensar en las miles de oportunidades en las que nos ha tocado "olvidarnos" de las cosas más insospechadas, y no me refiero precisamente a hechos históricos, recibos por pagar o fechas especiales en el calendario, sino a cosas físicas o materiales que son tan vitales y evidentes y que nosotros mismos no podemos entender cómo fue que las pudimos olvidar. 


En una oportunidad, cuando terminamos de hacer las compras para la semana dejamos para el final el pasar por la lavandería, en el auto estaba mi hijo mayor que en ese entonces tenía 4 años, como todo niño pequeño quiso seguir a su padre e insistió en acompañarlo, así que yo me que quedé en el auto esperando y cuidando las compras, cuando de pronto regresó mi esposo, colocó los ternos en la maletera, subió al auto, encendió motores y arrancó a toda velocidad...y un grito mío desesperado le dijo: "¿y mi hijo?"...a lo que el respondió "chumaaa", frenó tan bruscamente que casi nos paramos de cabeza con todo y auto, bajó corriendo a buscar a mi hijo en la lavandería y yo corría tras él...pero para ahorcarlo!!! por olvidar a nuestro bebé!!...gracias a Dios mi hijo estaba bien.

Cuando era pequeña y mi papi nos llevaba al colegio, recuerdo haber visto a una de mis hermanas vestida con el uniforme del colegio, las medias puestas y sus pantuflas de peluche!! =D hasta ahora recuerdo su cara de pánico cuando llegamos a la puerta del colegio y se dio cuenta de que olvidó ponerse los zapatos... felizmente que siempre llegábamos super temprano al cole así que nos dio tiempo de regresar a casa para que mi hermana se ponga los zapatos de colegio. Y hablando de colegio, quien alguna vez no dejó olvidada en casa aquella tarea que nos tomó tanto tiempo, trabajo y desvelo para hacerla y terminarla, se siente un frío paralizante acompañado de angustia que invade el cuerpo y sientes que el mundo se te acaba. Pero si de olvidos se trata cuántas veces no ha ocurrido que al ir al banco para pagar algún recibo, luego de hacer una cola kilométrica y esperar su turno al llegar a la ventanilla se dan con la sorpresa de haber olvidado en casa ya sea el recibo o el dinero para pagar?. Cuántas veces hemos visto casos en que han dejado olvidado fuertes cantidades de dinero o la tarjeta de crédito en el cajero automático. Y que decir de los casos en que dejan olvidadas las llaves dentro del auto, a un amigo le pasó y el auto estaba con el motor encendido. No podemos dejar de mencionar los olvidos dentro de un bus o taxi, maletines, compras, medicamentos, documentos y hasta celulares!


Hace unos días como les comentaba, estaba por entrar a la ducha en el gimnasio cuando en el perchero al costado de la puerta estaba colgada flameando como bandera de embajada o ministerio público una bombacha gigantezca, el momento era desagradable pero luego fue disipada por las risas de las chicas que se preguntaban quien sería la dueña de tremendo paracaídas mata pasión color rosado, la chica de limpieza la echó al tacho de basura donde van a parar todas las prendas íntimas que dejan olvidadas. Siendo el gimnasio un lugar tan concurrido por hombres y mujeres es inevitable encontrarse con pintorescos casos de olvidos. En una oportunidad cuando entré a un cubículo donde están los inodoros encontré un par de botas de cuero paraditas al costado del tanque de agua, otro día encontré un teléfono celular sobre la tapa del tanque de agua, relojes o bijouteri sobre la mesada de los lavamanos, ropa deportiva y artículos de baño en las duchas, portafolios con documentos hasta de un ministerio, casacas, maletines, mochilas, zapatos y zapatillas. 

Y es que a nuestra traviesa memoria le gusta jugar con nosotros, precisamente la semana pasada cuando salía de la ducha en el gym y abrí mi maletín me di con la sorpresa de que olvidé llevar bombacha para cambio, hubo un silencio y luego solté una gran carcajada pues tenía que terminar de vestirme para regresar a casa, así que con mucha frescura y al mismo estilo de Sharon Stone en la película "Bajos Instintos", me puse el vestido, terminé de alistarme, salí del baño de damas, cruce por la sala de máquinas que a esa hora siempre está repleta de fortachones haciendo pesas, bajé las escaleras y caminé rápidamente hasta la casa, felizmente era de noche y tarde así que nadie se daría cuenta de mi osadía nudista nocturna!!...ja, ja, ja... Pero al mejor cazador se le escapa la paloma y a pesar de ser muy cuidadosa el otro día llegué a mi laburo y al sacar mi estuche de anteojos ¡oh sorpresa! estaba vacío, los había olvidado en casa, y cuando quise llamar a mi hijo para pedirle que me los traiga a la oficina pues la sorpresa fue mayor pues había olvidado también mi teléfono celular!!!... y es que así pasa cuando sucede... y por lo general a mi siempre me sucede!!! =D

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